Algunas personas piensan que es necesario demostrar a todo el mundo lo bueno que se es como persona, y además hacer hasta lo imposible por agradar a los demás. Siendo todo lo contrario, no es necesario demostrar nada a nadie, solo uno sabe lo valioso que es ser una persona autentica, de buenos sentimientos y buenas costumbres.
No hay receta alguna que nos lleve a la felicidad, solo la podemos conseguir con perseverancia y siguiendo nuestro instinto. Lo primero es aprender a quererse a uno mismo, y después podemos aprender a apreciar a los demás.
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