miércoles, 16 de abril de 2008

Reflexion de la segunda parte del libro "El caballero de la armadura oxidada".

En el transcurso de la segunda parte del libro me encontré con la necesidad del personaje en reencontrarse así mismo, y en la disponibilidad de querer sanar los errores acumulados durante toda su vida. Además de aceptar la ayuda que le brinda en éste caso los demás personajes de ésta historia.

Algunas personas piensan que es necesario demostrar a todo el mundo lo bueno que se es como persona, y además hacer hasta lo imposible por agradar a los demás. Siendo todo lo contrario, no es necesario demostrar nada a nadie, solo uno sabe lo valioso que es ser una persona autentica, de buenos sentimientos y buenas costumbres.

No hay receta alguna que nos lleve a la felicidad, solo la podemos conseguir con perseverancia y siguiendo nuestro instinto. Lo primero es aprender a quererse a uno mismo, y después podemos aprender a apreciar a los demás.


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